Archivos C40

Narciso López: A los Habitantes de la Isla de Cuba

Rjecuciones en Cardenas - 1850

Dibujo satírico, atribuido a Miguel Teurbe Tolón, acerca de la ejecución de los desertores de la expedición de Cárdenas que tuvo lugar en Matanzas, el 21 de Mayo de 1850.  [1]

A LOS HABITANTES DE LA ISLA DE CUBA:

Llegó el momento en que, merced á la Providencia Divina, salgáis de la abyecta condición de colonos, para ejercer come hombres libres el imprescriptible derecho que tienen los pueblos de gobernarse por sí mismos y labrarse su propia felicidad. Pasó ya el tiempo en que Cuba ignorante y débil pudo sobrellevar la de pendencia del gobierno despótico y corrompido de España; los pueblos adquieren más nobles necesidades políticas y morales á medida que su civilización adelanta; y Cuba, que á despecho de sus tiranos ha logrado ilustrarse y robustecerse á los rayos del sol de la libertad que tan cerca alumbra los destinos de la gran nacion Norte Americana, no puede ya soportar in cadena cada vez más gravosa de injusticia y de crímenes con que la agobia su desnaturalizada metrópoli. Cuba conoce ya sus derechos, quiere, puede, y debe ser libre, y lo será a pesar de cualquier oposición.

Si, lo será! yo os lo juro, Cubanos. Humilde pero confiado instrumento de la Providencia, y del Patriotismo Cubano, para re alizar tan heroica empresa, y noblemente apoyado por patriotas dignos de Cuba y de nuestra misión libertadora, he meditado profundamente sobre la gravedad de mi encargo, y no es una esperanza falaz la que me anima. Vosotros todos sabéis que hace ya mucho tiempo, pudiera haberse desplegado la bandera de nuestra regeneración política. Empero nuestros planes, que aún no estaban sazonados, fueron descubiertos, y antes que aventurar la causa de la revolución de Cuba sin la seguridad de un éxito pronto y feliz, y sin el poder de salvar las victimas que el despotismo sacrificará á su rabia, preferí ausentarme momentáneamente, con el fin también do preparar mejor nuestros recursos exteriores. Hoy me presento en las playas de la oprimida patria, cumplidos todos mis deseos de la manera más satisfactoria, en lo que reconozco que la mano de la providencia se tiende hacia nosotros para alzarnos en defensa de tan santa y tan gloriosa causa. A la cabeza de sobrada fuerza para defender triunfantemente la bandera Cubana contra todo el poder de sus enemigos, vengo á dar la señal que tan impaciento mente habéis esperado; además, dejo preparados y resueltos á acudir al apoyo de nuestra revolución, con cuerpos auxiliares numerosos, jefes gloriosamente conocidos en el mundo civilizado por su valor y su pericia.

Cubanos! tres siglos y medio de iniquidad y de tiranía dicen mejor que yo las causas de nuestro levantamiento. ¿Habrá uno solo de vosotros que no comprenda la degradación en que viva? Ignora uno solo que cuando hasta los gobiernos más absolutos reconocen ya los derechos políticos de sus pueblos, única mente Cuba se halla despojada de todos los suyos! Hay quien no sepa que siendo Cuba el pueblo de la tierra más gravado de contribuciones, no sirven estas más que para remachar sus cadenas y alimentar la disolución de la Corte de España? ¿Se oculta a nadie que su propiedad, su vida, y hasta su honor y el de sus familias están á la merced de un gobernante omnímodo y de sus subalternos que no tienen más móbil que la rapiña, ni más ley que su capricho? ¿Desconoce ninguno que el llamado Gobierno de Cuba, á trueque de hartar su voracidad insaciable, y á despecho de in voluntad del país, viola los más sagrados compromisos de su nación y precipita la isla hacia una ruina inevitable? Ese mismo Gobierno, ó sus agentes, ¿no han pregonado con escándalo á la faz del mundo civilizado, que: arruinará á la Isla de Cuba antes que consentir en verla libre y dichosa en poder de sus hermanos y de sus mismos hijos Qué esperanza le queda á Cuba mientras la gobiernen esos tigres?

Propietarios á quienes ninguna ley, asegura el dominio de vuestros bienes contra la arbitrariedad y la codicia de un gobernante; labradores, que derramáis todo el año vuestro sudor, para que os robe vuestro fruto un diezmo vejaminoso; artesanos que no ganáis un pan con vuestra oficio, sin que os lo dispute hasta el último comisario de barrio; padres de familia, que no podéis educar ni establecer á vuestros hijos, porque para ellos no hay profesión licita en Cuba; vosotros todos, ricos y pobres, que no dormís seguros contra In alevosía de un delator, ni podéis siquiera salir de la puertas de vuestras casas, si no pagáis la licencia como el más vil de vuestros esclavos; habitantes en fin de la Isla, ¿habrá uno solo de vosotros que, lleno de noble indignación, no se presente al llamamiento de Cuba, aparejado para el combate? ¿Y que ocasión pudo ofrecerse más propicia? La corrupción de los gabinetes y el progreso de las ideas disipó en los españoles europeos las rancias ideas de devoción al rey y ú la monarquía; el soldado español, víctima el mismo de una bárbara opresión, en vez de esgrimir sus armas para despedazar á sus hermanos, las ofrecerá á su patria adoptiva, donde hallará los goces pacíficos y honrados del ciudadano, después de haber tenido la gloria de combatir por la causa de la libertad. Tronos que parecían los más firmes han caído: las monarquías europeas, desalentadas todas, desmayaron en sus proyectos de in fluir en los gobiernos de América. El coloso de los Estados-Unidos, grande y poderoso por que descansa en la libertad del género humano, presenta el espectáculo del único gobierno cuyo porvenir está libre de los azares de la revolución. A su seguridad y bien estar interesa nuestra independencia y la libertad de nuestras instituciones; suceso nuevo, importante, grave, capaz en sí de decidir de nuestro destino. De sus vecinas playas acudirán á millares desde los primeros instantes de vida de nuestra naciente Republica ciudadanos anglo-americanos que ayudándonos á romper las cadenas sienten con nosotros aquel amor á la libertad que arredra á los tiranos, que consolida la felicidad y sosiego de los pueblos, y que ha oleando su nación á la cumbre resplandeciente de gloria desde donde vela y alienta la causa inmensa de la humanidad!

A la autoridad de las bayonetas sobre qué únicamente descansan las impías pretensiones del despotismo, ha sucedido el poder supremo de la voluntad del pueblo apoyada en los sagrados derechos del hombre. Proclamar esta verdad a los cubanos en este día grande para la Patria es el timbre de gloria que aprecio en esta vida sobre cuantos laureles me hayan cabido en los campos del honor.

Libertad y Justicia! tales son los bienes supremos á que aspira Cuba, y á que se encaminan mis esfuerzos y los de mis valientes compañeros. Con la libertad y la justicia por guía, derrocaremos el despotismo: fundaremos el orden público; respetaremos y defenderemos las propiedades todas, tales cuales existen actualmente; y concurriremos por último á establecer la forma de gobierno republicano que mejor se adapte a nuestras necesidades. Esta misión benéfica y gloriosa será cumplida. El poder caduco de nuestros tiranos desconcertados, cuyos mismos soldados no son sino victimas qué también suspiran por el alivio de sus sufrimientos, no posee elementos ningunos que puedan hacer frente al levantamiento majestuoso y terrible de un pueblo generoso que jura ser libre, independiente y soberano. Ni fió jamás pueblo alguno con más fundamento en aquella verdad grata á los oprimidos de que el Dios de los Ejércitos levanta auxiliares á los que combaten por la justicia y bienestar de los hombres.

Más no se entienda que proclamamos una guerra de venganzas y de exterminio. Cuba generosa olvida sus agravios, vuelve la espalda á lo pasado, y llena de fé y de esperanza entra en la nueva vida que el porvenir le promete. Para ella no hay distinciones de españoles y criollos, de nacionales y extranjeros; á todos llama con la misma confianza á las armas para pelear por la libertad contra el enemigo común, que es el gobierno despótico; pues para ella son cubanos todos los hombres, honrados y laboriosos; para todos hay lugar en su seno, y á todos invita con sus tesoros.

Habitantes de Cuba: La Patria os llama por mi voz! La ocasión es propicia; el enemigo impotente; el éxito seguro; la gloria imperecedera. Un solo esfuerzo, y caerán convertidas en polvo las cadenas que os oprimen! Venid á mi lado á sostener In bandera do la Libertad; y la estrella de Cuba que brilla en esa bandera, se alzará bella y refulgente, sea para resplandecer con gloría independiente y eterna, sea para agregar su luz pura y virginal, si asi lo determina el pueblo soberano, ú la sublime constelación Norte Americana á donde parece encaminarla su destino.

 

NARCISO LÓPEZ,


Fuente:
http://www.latinamericanstudies.org/filibusters/Lopez-proclama-habitantes.jpg

Narciso López: A los Habitantes de la Isla de Cuba


Referencias

[1] Portell Vila, Herminio – Narciso López y su Época (1848 – 1850). Compañía Editora de Libros y Folletos, O’Reilly No. 304, La Habana 1952
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[2] MovimientoC40 – Movimiento Filibustero Cubano (1849 – 1856)
[3] Latin American Studies – Narciso López 1850 Proclamations

 

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