Folleto, Puntos de Vista

II.- Antecedentes Históricos

Fidel Castro nombrándose primer ministro. A su lado, Manuel Urrutia. SITIO FIDEL SOLDADO DE LAS IDEAS

Fidel Castro nombrándose primer ministro. A su lado, Manuel Urrutia. SITIO FIDEL SOLDADO DE LAS IDEAS

Desde la desaparición del llamado campo socialista muchos han estado esperando ser testigos de lo que a todas luces es inevitable, la caída o la derrota de la dictadura castro-comunista. Ese largo esperar llevó también a la creación adelantada de varios proyectos de Transición hacia la democracia, para así dejar atrás un largo período histórico, en el que los cubanos han estado sometidos a dictaduras consecutivas, por más de 70 años, desde que el General Fulgencio Batista ejecutara un golpe de estado el 10 de marzo de 1952.

Siguiendo la definición clásica del jurista Hans Kelsen un golpe de Estado es una modificación o una sustitución de la Constitución que no se realiza conforme a las disposiciones constitucionales. Desde un punto de vista técnico-jurídico, es indiferente que esa modificación o sustitución se produzca mediante la violencia o sin ella; o que se produzca o se impulse por miembros ajenos al Poder ejecutivo o legislativo o por ellos mismos; que se trate de un movimiento de masas o se trate de una iniciativa de un pequeño grupo de individuos; que se instrumente mediante nuevas normas o no; que se refrende popularmente o no. Lo esencial es que la Constitución válida vigente sea modificada o reemplazada enteramente por una nueva Constitución sin seguir los procedimientos previstos para esa eventualidad en la propia Constitución[3].

Sin embargo, solo unos pocos hablan de los inicios de lo que muchos han dado en denominar “El Caso Cubano”. Esa miopía histórico-política les lleva a solo reconocer o hablar del desastre tiránico provocado por la llegada al poder de Fidel Castro en enero de 1959. También olvidan hasta mencionar, no ya reconocer, que Castro llega al poder como producto de una revolución cuyo propósito era restituir la Constitución de 1940]; dicha revolución terminó siendo otro golpe de estado más, pues lejos de retornar a la constitución soberana de 1940 la suplantó de facto con una Ley Fundamental que rompe totalmente con la república constitucional.[5]

“La espuria suplantación de la Constitución de 1940 por la Ley Fundamental de 1959 fue un grave trastorno constitucional permeado de inconstitucionalidad y perpetrado por el «Gobierno Revolucionario.» Es una ofensa al Derecho, al Imperio de la Ley y la Supremacía Constitucional habida cuenta que éste no se ajustó al procedimiento de reforma previsto en la Constitución de 1940. El «Gobierno Revolucionario» se burló de la Iniciativa del Congreso, que disolvió, y de la Iniciativa del Pueblo, que ignoró, para reformar dicha constitución y legitimarse en el poder.”
–Dr. Sergio Osmin Fernández[4]

Una más amplia información acerca de los aspectos jurídicos e históricos de esta violación continuada hasta nuestros días de la Constitución de 1940 puede verse en las Referencias [5] hasta la [25].

Muchos cubanos creyeron las mentiras iniciales de Castro:

Después de Playa Girón, no pudiendo ocultar más sus intenciones, se vio obligado en el discurso del 1ro de Mayo de 1961,[18] a dejar en claro que no iba a restituir la Constitución de 1940; en su lugar se haría una nueva constitución de carácter socialista.

A los que nos hablan de la Constitución del 40, nosotros les decimos que ya la Constitución del 40 es demasiado anticuada y demasiado vieja para nosotros; que nosotros hemos adelantado demasiado para que nos sirva ese «trajecito corto» de la Constitución de 1940, que fue buena para su época, que nunca se cumplió, y que ya esa Constitución está rebasada por esta Revolución, que hemos dicho que es una revolución socialista (APLAUSOS).Nosotros tenemos que hablar de una nueva constitución, sí, de una nueva constitución, pero no una constitución burguesa, no una constitución correspondiente a un dominio de clase explotadora sobre otras clases, sino correspondiente a un nuevo sistema social, sin explotación del hombre por el hombre.  Ese nuevo sistema social se llama socialismo, y esa constitución será, por tanto, una constitución socialista (APLAUSOS).
–Fidel Castro (1ro de Mayo de 1961)[18]

Por si esto fuera poco, años más tarde, el tirano mismo reconocería que había mentido; así la tesis de la radicalización llevada por las circunstancias, se fue al carajo.

Breve Cronología Post-revolucionaria[48]

1958

Primavera: Avergonzado por la brutalidad del dictador cubano Fulgencio Batista, Estados Unidos suspende la asistencia militar a su régimen.

Verano: Las fuerzas de Batista lanzan un último y fallido ataque contra un pequeño ejército guerrillero liderado por Fidel Castro y asentado en las montañas de la Sierra Maestra.

1959

1 de enero: Las fuerzas del líder revolucionario Fidel Castro entran en La Habana. Antes del amanecer, el presidente Batista, su familia y 180 de sus colaboradores huyen del país.

Enero y febrero: Exfuncionarios de Batista son juzgados como criminales; hasta 500 son ejecutados. Cuando la prensa estadounidense califica las ejecuciones de «baño de sangre», Fidel Castro convoca a los cubanos para legitimar sus políticas, que muchos apoyan. Un nuevo cántico se escucha en toda Cuba: «paredón», que significa muerte por fusilamiento.

7 de febrero: Miembros del Movimiento 26 de Julio, una organización clandestina de Castro, y líderes de la oposición política antibatista forman un gobierno interino. Manuel Urrutia, juez, asume la presidencia; José Miró Cardona, el cargo de primer ministro. Se celebrarán elecciones en un plazo de dieciocho meses.

16 de febrero: El comandante del ejército rebelde, Fidel Castro, asume el cargo de primer ministro del gobierno revolucionario, en sustitución de Miró Cardona.

3 de marzo: El gobierno de Castro expropia propiedades de la Compañía Internacional de Teléfonos y Telégrafos y se hace cargo de su filial, la Compañía Telefónica Cubana, rebajando las tarifas telefónicas.

15-26 de abril: Castro visita Estados Unidos. Es recibido por multitudes entusiastas en todas partes. El viaje se ve ensombrecido por sospechas de que pudiera ser comunista, pero niega públicamente las inclinaciones comunistas de algunos miembros de su círculo íntimo, incluido su hermano Raúl.

17 de mayo: A su regreso a Cuba, Castro firma la Ley de Reforma Agraria. El gobierno expropia tierras agrícolas de más de 1000 acres y prohíbe la propiedad de tierras a extranjeros. Doscientos mil campesinos reciben títulos de propiedad.

16 de julio: Castro fuerza la renuncia del presidente Manuel Urrutia. Osvaldo Dorticós Torrado, un desconocido abogado vinculado al Partido Comunista de Cuba, asume la presidencia.

26 de julio: Castro convoca una manifestación en La Habana en el aniversario del asalto al Cuartel Moncada. Para celebrar la Ley de Reforma Agraria, decenas de miles de campesinos son llevados a la ciudad, recibidos y alojados por familias de clase media y alta. En una multitudinaria manifestación de un millón de personas, Castro revela el contenido clasista de su revolución. «El gobierno revolucionario de Cuba era como el de la antigua Atenas», dijo, «solo que mejor, porque el gobierno revolucionario de Cuba no estaba al servicio de las clases privilegiadas ni de la oligarquía. Esta es la verdadera democracia».

15 de octubre: Raúl Castro, hermano de Fidel, es nombrado ministro de Defensa.

19 de octubre: Junto con 14 oficiales, el comandante Huber Matos, figura importante de la revolución, renuncia a su cargo como comandante militar de la provincia de Camagüey. Expresa su preocupación por la creciente influencia de los comunistas en el gobierno revolucionario cubano. A los pocos días, Castro lo tilda públicamente de «traidor» y lo arresta.

21 de octubre: Pedro Luis Díaz Lanz, exjefe de la fuerza aérea de Castro, quien desertó en julio, vuela un avión B-25 de Miami a La Habana, lanzando panfletos instando a Fidel Castro a eliminar a los comunistas de su gobierno. La metralla de las armas antiaéreas mata a dos personas; otras resultan heridas. Fidel culpa a Estados Unidos de las muertes.

25 de octubre: Desaparece el avión de Camilo Cienfuegos. Uno de los comandantes más populares de la revolución, su muerte sigue rodeada de misterio hasta el día de hoy.

15 de diciembre: Huber Matos es declarado culpable de traición y conspiración. Cumplirá todos los días de una condena de 20 años de prisión. La condena de Matos marca el fin de la «coalición revolucionaria» entre moderados y radicales. Al finalizar el primer año, solo quedaban nueve de los 21 ministros originales del gobierno revolucionario. Con su hermano Raúl como ministro de Defensa, el Ché Guevara al frente del Banco Central de Cuba y él mismo como primer ministro, Fidel Castro mantiene firmemente las riendas del poder.

 

Deja un comentario